¿Qué es el punto de equilibrio?
Es lo que tienes que vender para que tus ingresos cubran exactamente todos tus costes: ni ganas ni pierdes. Por debajo pierdes dinero; por encima, cada venta te deja beneficio. También se llama umbral de rentabilidad.
¿Cómo se calcula?
Primero se calcula el margen de contribución: lo que te queda de cada venta después de pagar lo que te cuesta esa unidad. Con ese margen vas pagando los costes fijos.
Margen por unidad = Precio − Coste variable → 25 € − 10 € = 15 €
Punto de equilibrio = Costes fijos ÷ Margen por unidad → 3.000 € ÷ 15 € = 200 unidades
En facturación = Costes fijos ÷ (Margen ÷ Precio) → 3.000 € ÷ 60% = 5.000 €
Si además quieres ganar un beneficio, se suma a los costes fijos: para ganar 1.500 € al mes harían falta (3.000 € + 1.500 €) ÷ 15 € = 300 unidades.
Costes fijos y costes variables
- Costes fijos: los que pagas aunque no vendas nada. Por ejemplo, el alquiler, los sueldos, la cuota de autónomos, la gestoría, los seguros, el software o la luz básica.
- Costes variables: los que aumentan con cada venta. Por ejemplo, la mercancía, la materia prima, el envío, el embalaje o la comisión del datáfono.
Si el precio no supera el coste variable, no hay punto de equilibrio: cuanto más vendas, más pierdes. Revisa tu precio con la calculadora de margen de beneficio.