¿Qué gastos de casa puede deducir un autónomo?
Si trabajas en tu vivienda habitual, puedes deducir en el IRPF una parte de sus gastos. La parte depende de los metros que usas para trabajar respecto al total de la casa:
- Suministros (agua, gas, luz, teléfono e internet): el 30% de esa proporción (artículo 30 de la Ley del IRPF), salvo que demuestres que usas más o menos.
- Gastos de ser el dueño: el IBI, la comunidad, el seguro de la casa, los intereses de la hipoteca y la amortización, en la misma proporción que los metros y según tu parte de la vivienda.
- Si vives de alquiler, la parte del alquiler que corresponde a esos metros.
Suministros que deduces = gastos del año × 30% × metros para trabajar ÷ metros de la casa
40 m² de 100 m² y 5.000 € al año: 5.000 € × 30% × 40% = 600 €
Es el ejemplo del Manual de la Renta de la Agencia Tributaria. La línea de teléfono o de internet que uses solo para trabajar, con su propio contrato, se deduce entera.
La amortización de la casa
Si la casa es tuya, cada año puedes deducir el desgaste de la parte en la que trabajas: el 3% del valor de la construcción en la estimación directa simplificada, la de la mayoría de los autónomos, o el 2% en la normal (las tablas de amortización). El suelo no se amortiza. Si quieres el cuadro año a año, usa la calculadora de amortización de bienes.
Requisitos
- Vivienda habitual y estimación directa: la regla del 30% es para la casa en la que vives y para los autónomos en estimación directa, normal o simplificada. En módulos no se deducen gastos.
- Una parte solo para trabajar: un despacho o una habitación que no uses para otra cosa. Declara en el modelo 036 o 037 que trabajas en tu casa y los metros que usas: es tu mejor prueba.
- Facturas: las de los suministros, a tu nombre, y los recibos del IBI, la comunidad o el alquiler. Apúntalos en tu libro de gastos.
Ojo al vender la casa
La parte de la casa que dedicas a trabajar pasa a ser un bien de tu negocio. Si la vendes, a esa parte no se le aplican las ventajas de la vivienda habitual, como no tributar por la ganancia si la reinviertes en otra vivienda o si tienes más de 65 años. Y si has deducido la amortización, se resta del precio de compra al calcular la ganancia.
Lo que no tiene en cuenta
- El IVA de estos gastos, que tiene sus propias reglas: la calculadora es solo para el IRPF.
- Los locales u oficinas que no son tu vivienda, que se deducen enteros, y las segundas residencias.
- Los muebles y los equipos del despacho, que se amortizan aparte.
- El ahorro exacto: depende de tu renta y tu comunidad. Deducir más gastos también puede bajar tu tramo de la cuota de autónomos, que se calcula con el rendimiento neto.
Datos revisados el 30/10/2026: artículo 30 de la Ley del IRPF y Manual de la Renta. Para tus pagos trimestrales, usa la calculadora del modelo 130.